Empieza el curso y con él las actividades extraescolares de los niños, entre las que podrías incluir las clases de yoga en el Eixample en Barcelona. Una alternativa al fútbol o un complemento, lo que prefieras. Porque a estas edades y, a todas, es bueno que haya tiempo para dar saltos, brincos y patadas a un balón, y también, para la relajación.

Y es que nada resulta tan relajante como una buena sesión de yoga en la que los niños traten de encontrar mientras juegan la concentración, el equilibrio y la relajación.

Una actividad que se puede iniciar muy pronto porque los expertos aseguran que a los cuatro años los pequeños de la casa ya están en disposición de participar en unas clases de yoga en el Eixample en Barcelona. A pesar de ser tan pequeñitos, están preparados para realizar algunos ejercicios de esta disciplina.

De lo que se trata es de que se relajen jugando porque el yoga ayuda a que los niños sean capaces de olvidar y superar desagradables sensaciones de estrés o presión que, a veces, se producen en casa o en el colegio. La ecuación es bien sencilla: a menor tensión, mayor relax y, en consecuencia, dosis más elevadas de concentración y autocontrol.

El yoga es bueno para todos los niños y niñas, tanto para los excesivamente inquietos como para aquellos otros que están atenazados por la timidez y no hablan por no ofender. Con la práctica de esta disciplina los peques son capaces de canalizar su energía y de aprender a reafirmar su autoestima y su personalidad.

Los más movidos aprenden a relajarse, a llevar un ritmo de vida que no resulte excesivamente eléctrico; y los tímidos y muy callados, se van soltando y dando señales de que finalmente acabarán plenamente integrados en el grupo.

¿Por qué no vienes a Yoga Mandir? Te podemos ayudar a relajarte.